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Bocados de Tecnología

En el nombre de Windows Vista

Vayan por delante mis disculpas por la analogía del título con la increíble película “En el nombre del padre” del Director Jim Sheridan y las memorables interpretaciones de Pete Postlethwaite y Daniel Day-Lewis. La cito más que nada como homenaje puesto que la profundidad de su guión es directamente proporcional a la superficialidad de este artículo. Dicho lo cual, explico por qué me ha venido a la mente: estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado y con un pasado que conducía al equívoco. Creo que a Windows Vista le ha pasado algo parecido.

En muchas ocasiones se instala en lugares equivocados: un portátil de gama media-baja no es para Vista y creo que ha sido un inmenso error tratar de meterlo con calzador en esos nuevos equipos creyendo que serían más atractivos para el usuario. Ahí creo que la mayor parte de culpa la tienen los fabricantes de hardware: ¿no prueban su producto antes de venderlo? ¿no se dan cuenta si va lento o directamente no va? ¿no tienen herramientas de testeo de todo tipo? Pero, ¡si hay miles de benchmark’s gratuitos por toda la red para hacer comparaciones de rendimiento de todo tipo de componentes con una u otra combinación de hardware y software!. Cierto es que Microsoft no les habrá dicho que no a nada, pero la responsabilidad del producto es de quien lo fabrica y le pone su logo y, hasta donde sé (que no es mucho), son libres de cargarle el SO (Sistema Operativo) que les plazca. Windows Vista es un devorador de recursos, necesita un procesador a la última (preferentemente de 4 núcleos -Intel Quad-) y un mínimo de 2 GB de RAM (a 800 Mhz). Con esos mimbre se desenvuelve con soltura, mejorando la experiencia de XP por su ergonomía y asistencia en la configuración.

¿Por qué en el momento equivocado? Porque si se pretendía sustituir a Windows XP en cuanto a que fuera un SO con la misma difusión, debía tenerse en cuenta que los procesadores todavía no estaban a la altura o, al menos, no los de venta masiva a un precio asequible. Vuelvo al argumento anterior, hoy en día las prestaciones de un equipo “medio” sí empiezan a ser compatibles con Vista pero no lo eran cuando se lanzó: simplemente, se adelantó a su tiempo. Era una gasolina para la que todavía no había motores.

Su pasado tampoco le ha ayudado, se crearon demasiadas expectativas acerca de sus capacidades. Demasiado tiempo para desarrollar un S.O. que honestamente creo que sí mejora a XP pero no es una revolución. El pasado era un Windows XP que había aunado la Robustez de Windows 2000 con la rapidez de Windows 98, ¿por qué? Porque existía equilibrio entre máquina y programa. Es en este punto dónde creo que está el talón de Aquiles del mundo de la informática: sintonizar unos buenos equipos con unos buenos programas. Por ello, Apple no quiere hacer un OSX abierto a cualquier fabricante, por eso Blackberry funciona a las mil maravillas para el correo sobre todo, los Nokia de toda la vida son teléfonos perfectos y los Symbian no van tan finos, etc…


Para conlcuir, un dicho de nuestra tierra “no se poden mesclar ous amb caragols” o en claro castellano mezclar churras con merinas: Microsoft da respuesta a una ingente, inacabable, continua y compleja multitud de componentes de una “inabarcable” cantidad de fabricantes. Remarco inabarcable porque esa es la quimera de Windows: ser un sistema operativo para todo y para todos. Debo decir, que han llegado extraordinariamente lejos en compatibilidad y que les apluado la libertad de elección de producto que ello nos permite como usuarios: no importa qué tarjeta gráfica, disco duro, pantalla, grabadora de DVD, … le quieras enchufar… en el 90% de los casos reconoce ese hardware… hablando bíblicamente es un padre universal. Pero la magnitud del desafío es colosal y se ha convertido en un Gigante con una pesadísima carga. A pesar de ello, sigue siendo inapelable en el entorno empresarial (prácticamente cualquier cosa que se te ocurra tiene una solución) y la integración de S.O. con suite ofimática (Office), con mensajería instantánea (Messenger), con correo corporativo (Outook), con portales de empresa o departamento (Sharepoint), con dipositivos móviles (Windows Mobile y Active Sync),… merece una buena nota. Y no pongo en duda que hay mucho margen de mejora pero es que ya han llegado muy lejos… mientras Apple, que para mí en multimedia no tienen rival, acaba de descubrir el Push mail (ohhh!), la sincronización del calendario (ahhhhhh!), el copiar-pegar (no! ese todavía no!)… y se preocupa de que su Leopard funcione con 3 gamas de portátiles, una de sobremesa y otra de multimedia center -si no, para qué quieres un Macmini- y algunos de elllos no se han actualizado seriamente en los últimos 2 años. Para colmo amenazan que el nuevo Snow Leopard va a eliminar  la compatibilidad con todo lo que no sea intel: o sea, que un problema menos. Como se dirían en argot infantil “así cualquiera”. Y es que a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César: Windows ha sido y sigue siendo la herramienta fundamental para comunicarse con un ordenador para el cómún de los mortales y OSX lo es para una élite creciente y muy crecida (por poder adquisitvo y conocimientos) de enamorados de la imagen y del sonido en cualquiera de sus vertientes. Cada uno en su parcela se me antoja a fecha de hoy imbatible y les veo tropezar estrepitosamente cuando asaltan a casa del vecino (Zune, mobileMe)… aunque ello redunda en espolear al contrario y beneficiar al consumidor.

En mi nombre, gracias a Windows con el que llevo trabajando durante los últimos 10 años a nivel empresarial y con el que cada día consigo hacer cosas más complicadas, en menos tiempo y con mayor facilidad de difusión y también gracias a Mac OSX porque me ha devuelto la alegría de usar el ordenador en casa escuchando música, viendo películas y reproduciendo fotografías como nunca pensé… como dirían en Puromac y creo que es la mejor manera de definirlo: “totalmente piola”.

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30 septiembre 2008 Posted by | General, PC | 8 comentarios

Blackberry (VII). Algunos trucos.

Hoy quiero dedicar la entrada a pequeños dos “trucos” que no están en el manual de instrucciones (¿alguien los lee?) y que sin ser nada del otro mundo, pueden resultar de utilidad.

El primero tiene que ver con la memoria interna del terminal. Ni la Curve ni la Pearl destacan por su capacidad, pues apenas disponen de 64 MB. Y entre el Sistema Operativo y los programas que podamos instalar, la situación es poco menos que precaria. Así que para ganar algo de espacio, puedes ir a Opciones dentro de Multimedia, y en ese menú encontrarás la siguiente opción: “Memoria reservada a imágenes”. Seleccionas 0 y ya está. Teniendo en cuenta la memoria total disponible merece la pena. Si bien no tiene pérdida, dejo una captura.

Lo siguiente es más de carácter estético. Como habrás podido comprobar cuando realizas o recibes una llamada el número de teléfono siempre aparece precedido de prefijo internacional, +34 en el caso de España. Bien, esto afortunadamente tiene solución.

Estando en el “escritorio”, pulsas una vez la tecla de llamada, seguidamente el botón de Menú (BB) y entráis en “Opciones”. Baja con la perla hasta “Marcado inteligente”.

Te encontrarás ante un nuevo menú. Fíjate en la primera opción, “Código de país”, en el que aparece el que te corresponda.

Despliega el menú y selecciona “Desconocido”, tal y como aparece en la captura.

Guardas los cambios y listo.Ya no volverá a aparecer el código internacional ni al llamar ni cuando te llamen.

Si viajas al extranjero, vuelve a seleccionar el código de tu país, por el roaming.

Jaime

30 septiembre 2008 Posted by | Blackberry, Telefonía móvil | , , | Deja un comentario